Enviado por victor mendez el Mar, 12/26/2017 - 12:38

 

Hablar de adulterio no es tema fácil, ya que se trata de un golpe tan duro al matrimonio que, pocas veces, puede superarse.

Para entender su gravedad, analicemos la gran virtud del matrimonio:

La fidelidad matrimonial.

La fidelidad de los cónyuges implica:

Exclusividad: Él para ella y ella para él, solamente.

Unidad: No pueden separarse, se necesitan, buscan estar juntos por cuanto se aman.

Eternidad: Sus compromisos mutuos son para siempre.

¿Por qué el adulterio?

La verdad es que ha dejado de existir amor y respeto por el cónyuge. Guiado por un interés egoísta (placer), el adúltero destruye la fidelidad traicionando a su pareja.

El matrimonio es un regalo sagrado.

Vívelo y disfrútalo con tu pareja;

No vale la pena arriesgar esa felicidad por nada.

La confianza es una de las pérdidas más costosas en el adulterio.

¿Eres víctima del adulterio de tu cónyuge?

Seguramente te sentirás muy herida(o), deprimida(o) e inexplicablemente culpable. Los siguientes, son algunos consejos que te pueden ayudar:

Habla con tu pareja: Comunícale tus sentimientos e inquietudes.

Supera el resentimiento: Por difícil que parezca, debes perdonar, ya que si no lo haces, caerás presa de tus propias pasiones y puedes llegar a verter amargura a tus hijos, o caer también en el engaño del adulterio. Controla tus emociones.

Busca ayuda profesional: No debes intentar resolver sola(o) la situación. La asesoría de un terapeuta familiar, y la asesoría legal en algunos casos, te ayudarán a tomar las mejores decisiones.

Date por tus hijos: Ellos son el tesoro más maravilloso que tienes. No los traiciones. Busca lo mejor para ellos y dales todo el amor que se merecen.

Vive dignamente: Eres una persona con virtudes, cualidades y fuerzas para seguir adelante. No te culpes, el adulterio jamás se justifica. Si fallaste en descuidar las necesidades básicas de tu cónyuge, analízalas y cambia.

¿Has cometido adulterio?

Debes arrepentirte cambiando radicalmente tu conducta. Haz a un lado tus placeres egoístas; toma una decisión real de volver fielmente a tu cónyuge, buscar su perdón y fortalecer nuevamente tu matrimonio. Haz un esfuerzo serio y verdadero de vivir una vida recta.

Fuente: http://www.esperanzaparalafamilia.com/Rev/Principal/comunidad/familiar_0...